EL MOXO
En Casamonte teníamos un moxo que mis padres alquilaban como semental para cubrir al las vacas. En la foto de abajo, sale con mi madre, Ramona, con mi hermana Ignacia, que va con un vestido blanco de lunares, mi hermano Emilio, el pobre, que está en la esquina, una vecina y los criados del caserío. Cuando tu madre, Ana, tenía un añito, salió al portal del caserío y, desde dentro, vimos que el moxo se había soltado y estaba entrando en el portal. Todos gritamos y nos dimos cuenta de que iba a matar a tu madre. No podíamos hacer nada. Ella no parecía asustada y seguía andando hacia el moxo, bajando las escaleras. El moxo se paro, la miró un rato largo, que se nos hizo eterno, se dio la vuelta y se marchó. Y tu madre siguió tan tranquila, pero todo bajamos corriendo y llorando a abrazarla entre gritos. Y entonces sí que lloró. En la foto, es la de la capotita blanca.